El Maravilloso Mundo de las Refacciones

Lunes, 29 Septiembre   

Dicen que cada linea o marca de automoviles tiene su propia fecha de caducidad

(entiendase como el numero de anos que puede durar funcionando sin dar una sola bronca hasta que aparescan los “detallitos” que nos mantendran pagando la universidad de los hijos del mecanico hasta que nuestro vehiculo termine en el deshuesadero o encontremos un pobre diablo que cargue con el muerto)

En mi caso tengo un honda medio anticuado y cuenta la leyenda que solamente deberia de ser capaz de durar integro por unas diez primaveras, relato que estoy mas que dispuesto a creer porque a dos meses de alcanzar la fecha estimada de caducidad ya estoy dandome de topes con los primeros problemas electricos.

Y es que con la manufactura de ojo razgado solamente hay de dos sopas, o la amas por su eficiencia o te juras a ti mismo darle una patada en los huevos al proximo chino que se atraviese en tu camino.

El dia de hoy por ejemplo cumplo una semana de buscar una maldita pieza para mi carro la cual teoricamente deberia de ser muy facil de encontrar porque es aun mas comun que los pinitos aromatizantes y los tapetes de bolitas.

No voy a mencionar el nombre de esta pieza por que despues de mi maratonica expedicion por todas las refaccionarias de tepic acabo de darme cuenta que cada quien le dice como se le da su chingada a estos accesorios para carros, asi que ya sea que los conoscan por faritos, chuponcitos, resistencias, bajas, foquitos o elementos opticos para proyeccion de luz del sistema de iluminacion del vehiculo, pues da igual porque los unicos desgraciados que los fabrican son los japoneses y fue todo un reto encontrarlos.


Tags: ,